domingo, 15 de julio de 2012

HELADO DE NATA

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
Ingredientes para 1 litro de helado:
600 gramos de nata para montar
400 gramos de leche desnatada
2 claras de huevo
150 ml de azúcar invertido (*)
Cucuruchos o tulipas de canela (opcional)
Fideos de colores para decorar (opcional)

 Elaboración:
            Preparamos el azúcar invertido la víspera.
            Al día siguiente mezclamos el azúcar con la leche y lo batimos muy bien con la batidora.
            En una jarra amplia y con ayuda de una batidora con varillas montamos la nata –que habremos tenido en el congelador 5 minutos antes de utilizarla para que esté muy fría- y la mezclamos con la leche.
            Por último, montamos las claras a punto de nieve y la incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes procurando que no pierda aire.
            Ponemos la preparación en un recipiente con tapa hermética (a ser posible que sea rectangular y de acero inoxidable) y metemos en el congelador.
            Pasada una hora, lo sacamos y lo batimos removiendo hacia el centro hasta que adquiera consistencia, volvemos a introducirlo en el congelador y repetimos la operación cada hora/hora y media hasta que el helado esté cuajado y ya podremos tenerlo guardado y a punto para cuando nos apetezca. Cuando vayamos a utilizarlo lo sacamos del congelador 5 minutos antes para que se atempere.
            Servimos el helado en cucuruchos espolvoreado de fideos de colores.

            ¿Qué lo queríamos de piñones?, pues unos minutos antes de que se cuaje del todo le añadimos un puñado de piñones (algunos machacados y otros enteros):

NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
(*) AZÚCAR INVERTIDO
 según receta de Beatriz del Blog “To be Gourmet”
 Ingredientes:
350 g de azúcar
100 ml de agua
1 sobre de bicarbonato y otro de acidulante
–sobres blanco y morado de los que venden en Mercadona (a 33 céntimos!),

Preparación con thermomix: ponemos en el vaso el agua, el azúcar, y el sobre de acidulante. Programamos 7 minutos, temperatura varoma (la máxima)  velocidad 2. Dejamos enfriar hasta que descienda a 50º (más o menos tarda 1 hora). Añadimos entonces el sobre con el bicarbonato y mezclamos unos segundos a velocidad 5.

Preparación tradicional: en un cazo verter el agua, el azúcar y el sobre de acidulante. Mantenemos a fuego medio durante unos diez minutos. Dejamos enfriar hasta que alcance los 50º (más o menos 1 hora) e incorporamos el sobre con el bicarbonato, batimos con la batidora unos segundos para mezclar bien y listo.

            El resultado de este proceso es un líquido espumoso que en los siguientes minutos aumentará su tamaño, con lo que conviene envasarlo en un recipiente sin llenarlo demasiado para dejar espacio para que se produzca esa reacción sin que el líquido se derrame. A partir de este momento comienza la conversión de nuestra mezcla en un dulce y grueso almíbar. Será preciso dejarlo reposar toda una noche. La transformación comienza de abajo a arriba. De modo que la espuma va cediendo terreno al nuevo elemento: el azúcar más dulce posible, como un sirope.
            El azúcar invertido no se puede utilizar en caliente, ni en templado. Se utilizará sustituyendo un 30% del azúcar de la receta, salvo que la misma nos indique su medida. Es decir, si la receta indica 90 g de azúcar añadiremos 30 ml de azúcar invertido.
            Es un azúcar descompuesto en glucosa y fructosa, por eso tiene mayor poder edulcorante.
            Sirve también para acelerar la fermentación si lo usamos para hacer bizcochos; retiene la humedad, aumenta el dulzor, da más color y más brillo, y mantiene más tiernas las elaboraciones durante más tiempo.
            El azúcar invertido puede durar hasta un año en un bote bien cerrado, no necesita frío.

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