lunes, 5 de marzo de 2012

MIS LENTEJAS


NUESTRAS RECETAS FAMILIARES
 Ingredientes para 4 personas:
300 gr. de lentejas del tipo que más nos gusten
(en mi caso castellanas)
1 patata mediana
1 cebolla grande
5 dientes de ajo
1 pimiento verde
½ pimiento rojo
1 trocito de apio (solo la parte blanca)
1 tomate rojo bien maduro
1 zanahoria
1 chorizo jabuguito de 150 gr. aprox
(o el chorizo de guisar que más nos guste)
1 cucharadita de pimentón de la Vera (dulce o picante)
1 hoja de laurel
Pimienta negra molida
Comino molido (opcional)
1y ½ litro de caldo de pollo aproximadamente
(ó la misma cantidad de agua + pastilla de concentrado)
Aceite de oliva.
Agua


Elaboración:
       En primer lugar revisamos las lentejas, las ponemos en una fuente amplia y retiramos las que estén feas, rotas o negras, cubrimos con agua y retiramos también las que queden flotando en el agua. Las colamos en un escurridor fino, las enjuagamos bajo el grifo con agua fría, y las ponemos en una olla amplia de fondo grueso con el caldo (frío), el tomate y el pimiento, previamente lavados y partidos en 2 trozos grandes para poder retirarlos después. Añadimos 2 dientes de ajo enteros y sin pelar, y la hoja de laurel.
       Pelamos y picamos la patata, en cuadraditos pequeños. Lavamos y raspamos la zanahoria, le quitamos las hebras exteriores al apio y los picamos igualmente en cuadrados del mismo tamaño y lo añadimos todo a la cazuela junto con el chorizo entero o partido en rodajas (de este modo le dará más sabor al guiso). Salpimentamos (sal poca si el caldo lleva sal) y añadimos un poco de comino.
       Dejamos cocer a fuego suave con la cazuela semi tapada durante 1 hora aproximadamente, moviendo de vez en cuando la cazuela con movimientos de vaivén para que no se pegue al fondo. Es importante que el guiso no llegue a hervir a borbotones porque se nos romperían las lentejas.
       Teniendo en cuenta que todo espesa al cocerlo y que las lentejas aumentan de volumen, es posible que necesitemos más líquido, por lo que, a medida que avance la cocción, si lo vemos necesario, podemos añadir más agua fría.
        Mientras tanto, pelamos y picamos finamente la cebolla y los restantes dientes de ajo y los ponemos a pochar en una sartén con tres cucharadas de aceite. Cuando estén empezando a dorarse, apagamos el fuego e incorporamos 1 cucharadita rasa de pimentón, removemos para que se fría uniformemente en el aceite templado y volcamos sobre el vaso de la batidora. Sacamos de la cazuela con ayuda de una espumadera el pimiento, el tomate y los 2 dientes de ajo y los añadimos al mismo vaso para triturarlo todo junto con un poco de caldo de la cocción (los ajos previamente pelados). Volcamos el puré resultante sobre las lentejas y removemos con cuidado. Como este puré engordará el caldo, si nos gustan las lentejas más ligeras, podemos añadirle más agua.
       Rectificamos de sal y cocinamos a fuego muy suave unos 15 minutos más para que se mezclen bien los sabores y las lentejas nos queden tiernas y en su punto.
        Servimos calientes en plato hondo con un par de rodajitas de chorizo por ración.

NOTAS.-
  • Con las lentejas pasa como con la tortilla de patatas, que en cada casa se hacen de una manera distinta, con más o menos los mismos ingredientes, pero cada cual a su manera. He investigado muchas recetas hasta dar con la que más se adapta a nuestro gusto y la he encontrado en uno de mis blogs favoritos el de “Javi recetas·. Mi receta es una adaptación de la suya, y con ella he conseguido que a mi hija por fin le gusten las lentejas! 
  • Mi madre en este tipo de guisos siempre cuece el chorizo aparte para no engrasar el caldo. 
  • Hay muchos tipos de chorizo, unos más grasos que otros, con más o menos aliño…a mi me encanta usar el Jabuguito de Sánchez Romero Carvajal porque no es muy graso, está hecho con cerdo ibérico y tiene un sabor ahumado incomparable, pero a buen seguro que en vuestro pueblo o ciudad tendréis chorizos estupendos, dicho sea sin ánimo de ofender, jeje, porque, es lo que tenemos en España, variedad y calidad. 
  • Mi amiga Vicky dice que a las lentejas hay que “asustarlas”, añadiéndoles agua fría a medida que se vaya evaporando el caldo, para que no lleguen a hervir a borbotones y no se rompan. 
  • El comino es opcional, pero si se lo ponemos junto con el laurel, el guiso nos resultará mucho más digestivo. 
  • Javi, de “Javi recetas”, no le añade al sofrito el tomate y el pimiento cocidos, pero a mí me gusta añadirlo para que tenga más cuerpo (y fibra). Él, para engordar el caldo, le pone una rodaja de pan frito. 
  • En Andalucía es frecuente hacer lentejas para más de un día y añadirles arroz para variar cuando vayamos a tomarlas en la siguiente ocasión (le llaman…¿cascote?), la verdad es que estás muy buenas con arroz, quedan más suaves y he oído decir que esta combinación de legumbre y cereal forma una proteína vegetal de alta calidad. 
  • Hay quien le añade, a la hora de servir, unos picatostes o 1 huevo cocido picadito por encima 
  • Las lentejas aportan mucho hierro, muy necesario para el crecimiento de los niños, para las mujeres embarazadas y para los que padecen anemia, pero para asimilarlo hay que consumirlo con vitamina C, de manera que, cuando vayamos a preparar lentejas, podemos tomar como aperitivo unos berberechos cocidos con un chorrito de limón o unos pimientos asados y de postre un kiwi o una buena naranja.


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